El misterio del Fournier

En septiembre de 1949, el Estrecho de Magallanes fue testigo de una tragedia que conmocionó a Argentina y dejó una profunda marca en la historia naval del país. El ARA «Fournier», un rastreador de la Armada Argentina, desapareció en medio de una tormenta implacable, dejando un misterio sobre su destino final.

Se barajaron dos hipótesis sobre la tragedia: la embestida de olas monstruosas que voltearon la nave, o un posible choque con una roca no cartografiada, la causa del naufragio no pudo certificarse con exactitud.

Participaron en la búsqueda del navío, la lancha patrullera chilena Lautaro  y la barcaza Isaza, también aviones de la Fuerza Aérea de Chile. La Armada argentina participó con el transporte San Julián, el barco Spiro, el remolcador Chiriguano y Sanavirón, el barco de investigación Bahía Blanca y la fragata Trinidad. Esta exhaustiva tarea fue la primera colaboración entre la marina chilena y argentina.

Sea cual sea la causa, el resultado fue desolador: de los 77 tripulantes a bordo, compuestos por 75 marinos y 2 civiles, solo 9 lograron escapar del naufragio inminente, pero ninguno sobrevivió al frío implacable de los canales fueguinos.

El ARA «Fournier» fue declarado perdido el 22 de septiembre de 1949, un día después de su última zarpada desde Río Gallegos. El buque, que había sido botado en 1939 y participado en diversas misiones, estaba en su última misión, patrullando el Estrecho de Magallanes y regresando a Ushuaia.

La búsqueda desesperada del barco y su tripulación involucró a remolcadores, fragatas y aeronaves, explorando cada rincón de su posible derrotero. El descubrimiento de restos del naufragio en Punta Cono, a la entrada del canal San Gabriel, confirmó los peores temores.

El presidente Juan Domingo Perón declaró duelo nacional por tres días, en señal de luto por lo que algunos periódicos de la época llamaron «la peor tragedia de la Marina en tiempos de paz». Los homenajes a los fallecidos se extendieron a lo largo del tiempo, con sellos postales, monumentos y nombres de calles en diferentes ciudades.

En lugares como Santa Fe, Bahía Blanca, Merlo, y Mar del Plata, se erigieron monumentos y se nombraron calles en memoria de los tripulantes del «Fournier». La Armada Argentina rinde homenaje permanente a estos valientes marinos y sus familias, recordando su último viaje en ceremonias anuales.

En 2014, la fragata ARA «Libertad» navegando por el Estrecho de Magallanes, rindió homenaje a los náufragos del «Fournier», un gesto que reafirma la memoria de aquellos que se perdieron en las turbulentas aguas del sur.

El himno a las víctimas del rastreador «Fournier», compuesto por Tomás Casullo y Aurora Rossi de Casullo, resuena como un tributo eterno a estos bravos marinos, cuya valentía y sacrificio perduran en la memoria colectiva de Argentina.

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